La deforestación será una “preocupación espiritual” en las iglesias colombianas

La deforestación será una “preocupación espiritual” en las iglesias colombianas

Líderes católicos, protestantes, musulmanes, hindúes, budistas y judíos se unen a líderes indígenas y afrocolombianos para hacer un llamado a la responsabilidad moral de poner fin a la deforestación y proteger a quienes custodian los bosques en Colombia.

En una muestra sin precedentes, líderes de las principales tradiciones religiosas, hoy se unieron a pueblos indígenas, comunidades afrocolombianas, científicos y ONGs para comprometerse a defender el Amazonas y poner fin a la deforestación.

“Ha llegado el momento de un movimiento mundial para el cuidado de los bosques tropicales que se base en la sabiduría de los pueblos indígenas, los hallazgos de la ciencia y los valores morales de las comunidades de fe”, dijo la declaración publicada hoy por la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales en Colombia, firmada por líderes de alto perfil de todo el espectro religioso de Colombia.

A través de la iniciativa, líderes religiosos de todos los credos se unen para expresar la urgente responsabilidad moral que comparten para poner fin a la destrucción de los bosques de Colombia y proteger los derechos de los pueblos indígenas y a quienes custodian los bosques.

“La protección y restauración de los bosques es una de las mejores herramientas que tenemos para enfrentar el cambio climático. Hemos progresado bastante en los últimos años, pero lamentablemente la deforestación está aumentando nuevamente en muchas partes del mundo”, dijo Erik Solheim, ex director Ejecutivo de ONU Medio Ambiente.

Bajo el Acuerdo Climático de París, el gobierno se comprometió a reducir drásticamente la deforestación para 2020. Y el tribunal más alto de la nación reconoció recientemente al Amazonas como sujeto con derechos. Sin embargo, la pérdida de bosques en Colombia (uno de los países con mayor biodiversidad en el mundo) se ha disparado desde que se firmó el acuerdo de paz con las FARC, en 2016. Colombia, que perdió casi 220,000 hectáreas de bosque en 2017 desde la Amazonía hasta la costa Pacífica, se encuentra entre los diez países que experimentaron niveles más dramáticos de deforestación.

“Con el lanzamiento de la Iniciativa Interreligiosa para los Bosque Tropicales aquí en Colombia, estamos haciendo que el fin de la deforestación sea una preocupación espiritual de primer orden”, dijo el Reverendo Francisco Duque Gómez, presidente del Consejo Interreligioso en Colombia, quien señaló que la continua destrucción de los bosques acelera el cambio climático y socava el desarrollo sostenible y los derechos humanos. “Estamos diciendo a nuestras comunidades de fe y a los líderes en el gobierno y las empresas: seremos testigos fieles en lo que se refiere a este tema”.

Si se protegen y restauran, los bosques ofrecen hasta el 37 por ciento de la solución necesaria para que en 2030 se mantenga la temperatura global por debajo de 2° C, el objetivo acordado en el Acuerdo de París sobre el cambio climático. La iniciativa reconoce la necesidad urgente no sólo de proteger los bosques, sino también de proteger los derechos de los pueblos indígenas y los derechos de las comunidades forestales y afrodescendientes.

Un creciente cuerpo de evidencia muestra que las comunidades indígenas y otras comunidades forestales superan a todos los demás gestores de bosques tropicales cuando sus derechos son reconocidos y protegidos. Los pueblos indígenas de Colombia han obtenido el título de 23 millones de hectáreas de sus territorios ancestrales en la Amazonía, lo que representa el 75% de la Amazonía colombiana. Pero sus derechos no se extienden por debajo del suelo, dejando a las comunidades locales vulnerables a las industrias extractivas con intereses comerciales poderosos y, con demasiada frecuencia, la amenaza de violencia. Según la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), en los últimos dos años, al menos 68 miembros de comunidades indígenas han sido asesinados y 5.730 personas han sido desplazadas de sus tierras.

“Se nos han dado los medios jurídicos para proteger los bosques en Colombia, pero sabemos que la ley por sí sola no es suficiente”, dijo el reverendo Edgar Castaño, presidente del Consejo Evangélico Colombiano (CEDECOL). “Con la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales, ahora tenemos una plataforma para inspirar a las personas de nuevas maneras, para apelar a sus valores fundamentales y para defender el caso ético de la acción urgente y concertada que vemos necesaria para poner fin a la deforestación”.

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