Envían orden de desalojo a afectados de Hidroituango en Sabanalarga

Envían orden de desalojo a afectados de Hidroituango en Sabanalarga

El pasado miércoles, EPM envió una circular a los afectados por la tragedia de la represa para abandonar una de sus oficinas convertida en albergue para los damnificados.

Desde la emergencia declarada por el gobernador de Antioquia, Luis Pérez, hace aproximadamente dos meses, las comunidades ríos arriba de Hidroituango esperan por las ayudas por parte del Gobierno. Las afectadas directamente por el represamiento del río Cauca desalojaron sus viviendas y se trasladaron a albergues que no fueron instalados por las autoridades. Por tal motivo, los damnificados llegaron a la alcaldía de Sabanalarga y a las oficinas de EPM, empresa encargada de la obra que generó la tragedia, en el pueblo para albergarse allí mientras les dan una solución. Frente a la situación, el pasado miércoles, la empresa envió una orden de desalojo a las personas que se encuentran habitando en su despacho.

“La orden llegó el miércoles en la mañana. Decía que el plazo era el jueves hasta las 6:00 p.m. y que, si no se iban, procederían con la Policía”, comentó a El Espectador Isabel Zuleta, una de las líderes del Movimiento Ríos Vivos que ha estado acompañando a las comunidades afectadas.

Hasta ahora la Policía no ha llegado al lugar donde se encuentran los damnificados, pero ellos temen porque si eventualmente lo hacen no tienen a dónde más ir.

La preocupación en las comunidades existe desde el rebosamiento del río y los problemas que se derivaron por su destaponamiento. Sin embargo, la Gobernación junto a EPM han atendido a las personas ríos abajo, mas no las que se encuentran arriba de la rivera.

“Las comunidades ríos arriba tuvieron que salir del río en vista del represamiento generado por Hidroituango. El rescate se dio hace casi dos meses, pero no les dieron ninguna opción de reubicación ni posibilidades de nada. Los dejaron en el parque de Sabanalarga, desde ese entonces estamos cocinando ahí. Estamos refugiados en la administración municipal, pero son muchas personas y no alcanzan a estar ahí. Fueron a pedir explicaciones y soluciones a EPM en Medellín, sin embargo, no hubo soluciones, por eso se quedaron refugiados en las oficinas de la empresa”, cuenta Zuleta.

Frente a la situación, el Movimiento Ríos Vivos ha acudido a otras instancias para exigirle a las autoridades que cumplan con las ayudas para todas las personas afectadas por Hidroituango, pues las que se encuentran ríos arriba también requieren de apoyo y asistencia de la administración pública.

“El gobernador de Antioquia se había comprometido a atendernos después de que se sostuvo un diálogo con él en Valdivia. Se le habló de la preocupación con las comunidades de aguas arriba, por lo que él se comprometió, hace más de un mes, en atendernos. Y ha incumplido”, dice la líder de Ríos Vivos.

Desde este jueves, Zuleta junto a otros integrantes del movimiento llegaron a Bogotá para sostener diálogos con la Unidad Nacional de Protección y la Procuradía. Han entregado informes, fotografías, videos y documentación que refuerzan el caso para demostrar la inasistencia de la gobernación con las comunidades ríos arriba.

“La situación de los impactos de aguas arribas no se ha tenido en cuenta. Todos los impactos que se han valorado son aguas abajo. Hay comunidades en autoalbergues, no solo en Sabanalarga, sino en Ituango”.

Ríos Vivo calcula que son casi 3.000 personas afectadas ríos arriba de los municipios de Toledo, Liborina, Buriticá, Briceño, Peque, Ituango y Sabanalarga, siendo estos últimos dos municipios los más damnificados con personas en albergues. Debido a la situación, el movimiento comenzó una campaña de solidaridad para recoger dinero y donaciones de alimentos para menguar el impacto en las vidas de estas personas que lo perdieron todo.

De acuerdo con lo que el movimiento consultó con la Unidad de Gestión de Riesgo, la emergencia se declaró para toda la zona afectada por Hidroituango, o sea, los municipios ríos arriba también se encuentran entre los afectados. Sin embargo, el mismo alcalde de Sabanalarga a través de un decreto no reconoció la tragedia al no contar con los recursos para ayudar a las personas afectadas.

Ya van dos meses desde que la crisis en Hidroituango que se encendió por el colapso de uno de los túneles de desvío del río Cauca y las constantes lluvias que provocaron su taponamiento por donde fluía el líquido. Por tal motivo, para evitar una tragedia de mayores magnitudes de la que se vive ahora, EPM tomó la decisión de inundar el cuarto de máquinas para permitir la circulación de agua ríos abajo. Escuelas, puentes y viviendas en la rivera colapsaron cuando el agua fluyó de nuevo. Cientos de personas han sido reubicadas de sus hogares, pero la incógnita sobre la reanudación de proyecto continúa.

Julio, 6 de 2018.

Ver artículo en: El Espectador

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