La visión indígena del agua ¿Entre la ilusión escencialista o la realidad alternativa?

La visión indígena del agua ¿Entre la ilusión escencialista o la realidad alternativa?

Los indígenas de las Sierra son conocidos e identificados como indios poporeros, un indígena sin poporo no sería indio, y para poporear se necesitan las conchas del mar con las cuales se hace la cal. El mar es la madre porque en él/ella está todo. Las conchas, los caracoles, la sal, el pescado El mar es la Jaba más grande, y tiene muchos nombres Zalzhijwé (hasta la orilla), Ñibun, Tashiziwé (mar hondo y azul). Malkwaja, es el mundo donde se unen el cielo y el mar, el horizonte, los dos mundos extremos, donde muere Mama Zhwi, el sol.

El mar es un principio femenino, el principio creador, de vida, de la comida (pescado, cal y sal). Todo ser o elemento tiene una madre, una Jaba y toda Jaba es mar. Al principio el mar, la madre era todo, y poco a poco fue bajando, bajando, retirándose hasta que quedaron las lagunas costeras (que antes estaban en el páramo) y el mar. Al ir bajando el mar también bajaban las piedras, las lagunas, el bosque, los animales, cada parada que hacia el mar en su descenso iba dejando en espiritual lagunas y mares subterráneos, estas son las huellas del mar. El mar es la fertilidad, el mar recibe todo lo que baja por el río, y de él se levantan las nubes que suben nuevamente a las lagunas, llueve y vuelve otra vez el agua abajo. Por eso el mar es todo, y todo lo que hay en ella (Jaba, Madre) sirve, y por eso el mandato fundamental es cuidar la madre. Si la madre no se cuida y se destruye, no habrá fertilidad, no habrá agua, no habrá animales, ni bosque, ni caracoles, ni conchas. Para que el mar regrese o no se vaya hay que hacer pagamento. (Palabras de Mama José Zarabata; Mama Valencio Zarabata, 1997). Esta genealogía va desde Primero el mar, lagunas, ríos, bosque, animales, los pueblos, pero a diferencia del mundo del hermanito menor; en la Madre esta todo, ella misma es la laguna, el bosque, lo animales, es un principio integrador que también se refleja en el territorio. Por ejemplo los pelícanos a cierta hora del día suben hasta el páramo a hacer pagamento, a llevar materiales de la orilla del mar al páramo y a bajar pagamentos para la madre. Esta comunicación de lo de abajo con lo de arriba y de nuevo con lo de abajo, también se muestra con el agua. El mar y las lagunas se comunican por el río y por la lluvia que permite que el ciclo de comunicación se cumpla.

“Debajo del mundo hay agua, a flor de agua, flotando en la superficie, hay una piedra muy grande plana y bella. Sobre esa piedra está sentada la madre. Está desnuda. Ella da comida a los cuatro hombres y les da agua y los cuida. Les soba los brazos, los hombros y las espaldas para que no se cansen. Cuidar de estos cuatro hombres para que no se cansen de sostener la tierra, es todo lo que hace la Madre…”

(Reichel Dolmatoff, 1977: 226)

Los sitios más importantes en el mundo indígena son la orilla del mar y las nieves perpetuas. Muchos de los rituales y pagamentos, así como los mitos que explican el orden y manejo del mundo recalcan la necesidad de mantener la comunicación entre el mar y las lagunas, los seres de arriba con los seres de abajo, y la integralidad de todo el territorio (mar-sierra-lagunas) para que el mundo siga existiendo.

“Los indígenas son hijos del agua. Ella es Jaba. Porque, cuando era persona se reunieron todos; las piedras, el bosque, el agua, el sol, el cultivo y la tierra. Era una reunión de naturaleza. Ñiñejan pensó que si ella no venía no habría nada. Porque ella convierte a las cosas, a la tierra, al bosque, al cultivo. Entonces se reunieron con Seránkua para ver quién convertiría qué cosas. Y así decidieron lo siguiente: el agua convertiría a la tierra, al bosque, al cultivo y a la gente. Por eso ella es muy importante pues cuida de todos. La tierra cuidaría del bosque y al cultivo. El bosque cuidaría a los animales y a la tierra pues él convierte al cultivo, a la tierra y a las personas. Entonces el sol dijo que él cuidaría de todos. Para que el agua no se salga de las lagunas, para que la tierra no esté flojita él la calentaría, para que las piedras se puedan endurecer. Y así al mandar al agua él manda todo. Por eso el sol se llama mama. Por eso, el orden es así: Sol, agua, tierra, bosque, cultivo, gente. El sol le ayuda al agua; el agua es como un seno para los animales y para la tierra. De la tierra sale el bosque. Cuando se caen las hojas de los árboles estas se pudren y se vuelven a la tierra. Ahí llegan las lombrices y los cucarrones que son comida de los animales. Y, cuando se cae un palo, se pudre, se vuelve a la tierra y de ahí y de las hojas que también caen y se vuelven tierra, nace cultivo. Por eso el sol es como el semen que trabaja con la luna, la menstruación, para que todo siga. En el verano, cuando las mujeres del sol han recogido el ayo o coca y el sol lo ha secado y tostado, es decir, están trabajando, hay que sembrar. Por eso marzo es buena época para la siembra, para tener niños. Es una época de fertilidad. En cambio, invierno, cuando las hijas del sol están bailando, hay mucha lluvia y sólo se puede trabajar un poquito

(mama en el Buritaca, 2000)”. (Orrantia, 2002; 135 – 136).

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