El Planeta podría perder el 40% de su agua potable para 2030

El Planeta podría perder el 40% de su agua potable para 2030

El Foro Económico Mundial incluye en sus discusiones anuales la crisis del agua entre las amenazas mundiales potencialmente más graves, sin embargo, la actividad de consumo del ser humano no apunta a alcanzar la sostenibilidad.

Mucho antes de la sequía en Ciudad del Cabo que podría privar a la urbe sudafricana de agua corriente a partir de mayo, e incluso con anterioridad a la entrada en escena del cambio climático, el mundo ya vivía una crisis de este recurso vital. Las señales de que las reservas de agua dulce peligraban eran evidentes: grandes ríos bloqueados por represas explotados hasta la última gota, capas freáticas milenarias vacías y aguas afectadas por diversos tipos de contaminación. Sin embargo, la segunda ciudad sudafricana no sufría estos problemas. En 2014, la media docena de depósitos que suministran agua para sus cuatro millones de habitantes estaban llenos. Pero después de tres años de una sequía histórica, las reservas están a su nivel más bajo y el gobierno sudafricano debió este martes declarar el estado de “desastre nacional”.

Los expertos climáticos lo habían previsto, pero no tan temprano. “El cambio climático debería habernos golpeado en 2025. (…) Los servicios meteorológicos de Sudáfrica me comentaron que sus modelos ya no funcionan”, comentó la responsable de la provincia del Cabo occidental, Helen Zille. A escala global, la crisis del agua se perfilaba desde hacía décadas. El Foro Económico Mundial incluye cada año este fenómeno entre las amenazas mundiales potencialmente más graves, por delante de las catástrofes naturales, las migraciones masivas y los ciberataques.

En la llanura del Indo y del Ganges, donde viven unos 600 millones de personas en India, Pakistán y Bangladés, “el agua subterránea es extraída a un ritmo inaguantable y muy preocupante”, constata Graham Cogley, de la universidad canadiense de Trent. Y más de la mitad de este recurso, contaminado por la sal y el arsénico, es inutilizable para el consumo y la irrigación, según un estudio reciente. Las capas subterráneas proveen agua potable a al menos la mitad de la humanidad, así como el 40% es utilizada para la agricultura.

Ver artículo completo en: Medio Ambiente

Martes, 13 Febrero 2018

 

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